viernes, 29 de octubre de 2010

¡Muy delicado!

¡Que bronca me daba!
Cada vez que me acercaba a saludarlo y le tendía la mano, Salvador Bermejo se me quedaba mirando con el ojo perdido.
La primera vez que me lo hizo me explicó que tenía que perdonarlo ya que él no le daba la mano a los veterinarios porque…-¡Están todos llenos de pestes!- Me pareció bien. Pero cada vez que llegaba al campo me olvidaba de sus delicadezas y el tipo me dejaba nomás con la mano estirada.
Lo que no pegaba con semejantes estrecheces, era que vivía con los mocos colgando. Unos mocos entre amarillentos y transparentes que pulcramente largaba con un resoplido cada tanto. Era como que escupía por las narices. Eso sí. Sin ensuciarse las manos.
¡En fin! ¡Cada loco con su tema!

martes, 26 de octubre de 2010

Tenía un tumorcito


Clarita es una perra marrón, peluda y andariega.
La trajeron con un tumor mamario del tamaño de una pelota de goma "pulpo".
-¿Como no vinieron antes Clarita?- Le pregunté mientras la revisaba y decidía operarla en ese mismo momento.
-¡Que vá a hacer dotor! Como yo soy tan activa y siempre me veían con buen ánimo, lo iban dejando para mas adelante-
-¡Y bueno! La macana ya está hecha. Te lo voy a sacar ahora-
-¡Metalé nomás! Corte grande... ¡Ah! Y no se preocupe si me tiene que sacar alguna tetita porque tengo varias-
Me reí un poco con la ocurrencia y corte grande. Por suerte quedó bien.

viernes, 22 de octubre de 2010

La escuelita rural

El elenco teatral en pleno. Allí está la maestra, algunos padres y quien suscribe. Actuamos al aire libre y despues cenamos terrible asado, empanadas, pasteles y otras delicias.

Hoy pasé frente a la escuelita del paraje La Bodega. Es una de las tantas escuelas rurales de la zona que fueron abandonadas cuando se implementó el sistema de concentración escolar. Ahora hay micros o combis que hacen largos recorridos para traer y llevar los chicos del campo hasta el pueblo. Viajan en promedio dos horas diarias entre ida y vuelta a sus casas. Algunos más. Esto se hizo pensando en la "calidad educativa", con la idea nunca confirmada de que una escuela de pueblo puede ser mucho mejor que una del campo
Y habiendo conocido el movimiento de esas escuelas de las que hablo, pensaba.
¿Estará bien haber terminado con ellas.?
Creo que nó. La escuela rural es un enorme polo social en cada lugar que está. A su alrededor gira mucho de la vida de la gente de la zona. Ahí se juntan padres siempre comprometidos. Gente que pone tiempo, esfuerzo y ganas para que "la escuela" esté de lo mejor. Organizan asados, domas, rifas. Trabajan con ganas y los chicos se crían viendo eso. Ahí se quedan muchas veces las madres que han llevado sus hijos a clase, a esperar que salgan, para llevarlos de vuelta ahorrándose un viaje, y conversan y toman mate divertidas cerca de los caballos atados en las plantas, o atras de algún sulqui donde viajan varios hermanitos. A veces arreglan el patio y ponen flores, o le dan una mano a la maestra en la limpieza.
La maestra rural es una institución. Se la quiere y respeta, y todos los esfuerzos por ayudarla son pocos.
Hoy nos queda solamente la Escuela de Garrido con tres alumnos, pero hay que ver lo que genera algo aparentemente tan chico. Es conmovedor ser parte de eso. Y lo digo porque hace ya tres años que preparamos una obrita de teatro para la fiesta de fin de curso. Es algo muy bueno.
Y además, salvando cualquier tipo de consideración, creo que cerrar cualquier escuela es un pecado. En educación no caben los cálculos económicos. Siento que debería haber cada vez mas escuelas, no menos.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Un dia salpiqué

Tuve un residente que a días como el de ayer los llamaba “un día salpiqué”, queriendo decir que habíamos hecho un poco de todo.
Temprano salí a revisar la tuberculina a un lote vaquillonas y toros. Después traté tres toros con sinovitis en tarso, uno de los cuales me dio bastante trabajo porque tenía una colecta de casi 200 cc de líquido sinovial. De ahí me fui a otro campo a revisar un rodeo de vacas de cría y armamos la cadena forrajera hasta el próximo invierno. Volé después hasta un tambo a hacer tacto preservicio a un lote de vaquillonas y llegué a la veterinaria antes de mediodía donde me esperaban con un gato con obstrucción uretral y una perrita con Parvovirosis. En eso estaba cuando llegó una perra con dermatitis y otra que había empezado el parto dos días atrás y tenía el resto de la camada podrida dentro de sus entrañas.
Esta perra la operé después de comer apuradito y antes de salir de nuevo al campo hice la ovariectomía de una Labrador enorme.
Y salí corriendo a la campaña a revisar un lote de 20 toros. Para esto ya eran como las cinco de la tarde y el sol declinaba así que no perdí mucho tiempo en ir a otro campo a revisar un caballo con un cuadro bien raro que me desconcertó. Saqué varias fotos y tomé un montón de datos y me volví a la veterinaria donde se hizo la hora de cerrar mientras hacía algunos análisis de brucelosis. Los de materia fecal los dejé para hoy.
Un típico día salpiqué…

viernes, 15 de octubre de 2010

Puntos de vista

Entre ayer y anteayer han llovido 53 mm. Hay barro por todos lados, sin embargo esta mañana tuve que hacer una necropsia a una vaca en un tambo, y mas tarde una cesárea a una vaquillona en otro lado.
El barro molesta, entorpece el trabajo, estropea los vehículos y uno tiene que acostumbrarse a pasar estos días de la mejor manera. A manejar con una especial sensibilidad porque lo que importa es llegar a destino. No se juega con el barro.
Cuando volvía y saqué esta foto me acordaba de un amigo marplatense que hace unos meses me decía que a él le encanta que llueva para poder ir hasta algún camino vecinal a manejar en el barro. Seguramente pensando en el Rally Dakar... ¡Son puntos de vista!

jueves, 14 de octubre de 2010

Un hombre duro

Rómulo Benegas es un tipo duro. Serio. De pocas palabras. Pero increíblemente cumplidor y correcto.
Ese día teníamos que revisar un novillo guampudo muy viejo, que fué quedando en el campo porque cada vez que se lo quiso cargar, saltaba los alambrados y disparaba para la sierra. Ahora estaba enfermo.
-¿Y como lo agarrarémos don Rómulo?- Le pregunté medio en broma, sabiendo que el lazo era como una golosina para el hombre.
Me miró sin contestar y solo se sonrió un poco -Espéreme acá doctor- Me dijo.
Arrancó al galopito para el medio del potrero donde lo esperaba el orgulloso animal de casi seiscientos kilos. Medio caído pero fuerte todavía. Fué armando el lazo. Para él era un orgullo la enorme armada, que hacía que el tiro saliera mas lucido. Lo fué rodeando y arreando hacia el rincón, donde yo esperaba del otro lado del alambre. Faltando unos trescientos metros tocó levemente al imponente zaino negro, y apuró la carrera, mientras levantando el brazo en alto, empezaba a revolear la cuerda. De a poco fué alcanzando al novillo hasta que se le puso a tiro y con una elegancia suprema, lo tomó de las aspas.
Pero algo no salió bien. De pronto el novillo se cruzo delante del caballo y el lazo pasó por debajo del pecho del animal sin darle tiempo a Rómulo para acomodarse. Yo ví un movimiento raro y como, de golpe, el hombre dió un tirón y se apichonó sobre el recado. Despues se desató el pañuelo del cuello y se puso a hacer algo que no pude divisar.
Al rato, ya acomodado, rodeó el animal con el lazo hasta hacerlo caer y me hizo señas de que me acercara. Pasé la tranquera en la camioneta y llegué hasta donde Don Rómulo había volteado el novillo. Entonces ví que tenía el pañuelo envuelto en la mano y que chorreaba sangre.
-¿Qué pasó?- Le pregunté.
-¡Nada doctor! No se haga problema-
Y sabiendo que el hombre no era de hablar mucho, atendí al animal lo mas rápido que pude, para dejarlo libre.
Al otro día me enteré que volvió a la casa, desensillo y bañó el caballo, y se vino a la Sala de Primeros Auxilios. El tirón del lazo le había arrancado enteritos los dedos anular y meñique de la mano derecha.

domingo, 10 de octubre de 2010

Ideas al viento: La evolución de las especies

Desde que Lamarck y luego Darwin, intuyeron primero y fueron demostrando después que las especies evolucionan, el conocimiento biológico entró en la modernidad. Las teorías oscurantistas sobre el origen de la vida en la Tierra fueron reemplazadas por el resplandor del conocimiento científico.
Se juntaron, hasta hacerse abrumadoras, las pruebas de que existe una selección natural de los individuos mejor adaptados de cualquier población y de que individuos al principio iguales, tienden a diferenciarse si quedan aislados en distintos ambientes. Se construyó una nueva historia de la vida, donde es posible que todos los seres vivientes deriven de células únicas que habitaron los mares en el principio de nuestro planeta.
Pero aunque se ha descrito en detalle el proceso mecánico de tales cambios, aún no se ha explicado que fuerzas son las que los guían.
Se sabe que en el ADN nuclear de los seres vivos, se van acumulando cambios que quedan enmascarados mientras las condiciones de vida de los mismos son favorables, pero que se expresan cuando el ambiente se vuelve hostil. Así se ha visto en algunas poblaciones humanas de África, en las que por deficiencias nutricionales crónicas y hostilidad del ambiente, aparecen cambios físicos y mentales, que en las poblaciones bien alimentadas y mimadas del primer mundo no se dan.
Se sugiere entonces que bajo condiciones de agresividad del ambiente, la variación genética acumulada durante generaciones, se expresa dando la diversidad de fenotipos observados, de los cuales, los más aptos para la nueva situación ambiental, estarán en mejores condiciones de prosperar y reproducirse.
Nada de lo que pasa en la naturaleza se debe al azar. Hechos que se pensó que ocurrían “porque sí”, como cuando se creía en la generación espontanea de la vida, fueron estudiados y conocidos hasta encontrar el mecanismo que les da origen.
¿Por qué la evolución, algo fundamental para la vida y el éxito de los seres vivos, tiene que estar librada “al azar” de cambios genéticos sin un plan definido?
Decididamente no lo creo.
Tiene que haber algo, un elemento o un eslabón que enlace medio ambiente, variación genotípica y adaptación
Según mi hipótesis, tal eslabón debe reunir algunas condiciones básicas:
1) Ser una molécula elaborada intrínsecamente, de bajo peso molecular, capaz de difundir a través de las membranas biológicas, incluso la membrana nuclear. De no ser así, tal vez actúe solo como primer mensajero, dando su efecto específico a través de segundos mensajeros intracelulares.
2) Debe ser sintetizada por algún órgano, estructura o tejido relacionado con la recolección de información externa e interna del organismo. Evidentemente, quien cumple tal función es el sistema neuroendócrino, y específicamente, el sistema nervioso, ya que recibe directamente las señales bajo la forma de estímulos.
3) Debe tener una estructura igual o parecida en todos los individuos de la escala zoológica. Esto daría idea de que en todas las especies, la que podríamos llamar “Hormona de la Adaptación” derivaría de un mismo precursor común.
El medio ambiente, en este caso, al presionar sobre el individuo, o mejor, sobre una población, haría que estos sujetos sintetizaran y segregaran la “Hormona de la Adaptación”, induciendo los cambios genéticos que luego producirían tipos variados de individuos, algunos con mejor capacidad de adaptación al medio.

¿Llegaremos a poder desentrañar los mecanismos íntimos de la evolución y a manejarlos?



jueves, 7 de octubre de 2010

La coqueta


El lunes tuve que asistir el parto de la vaquillona que se vé en las fotos. Cuando me puse a manearla para iniciar la tarea, le ví la pulsera en la mano izquierda. Tenía un aro de acero de un rulemán, que seguramente encontró tirado en el campo, y allí lo lucía contenta.
-¿Y esto?- Le pregunté
-¿Y que le parece dotor? Me queda lindo ¿Nó?-
-No sé si lindo, pero llama la atención- Contesté asombrado.
-¡Y cuanto! Todas las chicas del lote me envidian la pulsera de acero-
-¿Como te la pudiste poner? Porque ahora no hay manera de sacarla-
-Resulta que la encontré hace muchos meses en el potrero del bajo, cuando era chiquita, y ahí estuve pisandola un rato largo hasta que entró muy justo por mi pezuña. Una vez ahí ya nunca mas se me salió-
-¡Bárbaro! ¡Me gusta! dije
Y entre charla y charla, le pude sacar un lindo ternerito macho, que al poco rato estaba mamando contento de su mamá "la coqueta".


miércoles, 6 de octubre de 2010

Acupuntura


Y después de conocer a Hector Sumano Lopez, un colega mexicano que pasó 5 años en la India estudiando el tema, decidimos hacer un ensayo con esta técnica. Recorrí el barrio chino en Buenos Aires hasta conseguir las agujas necesarias, esperando algún consejo experto del vendedor, que nunca llegó (muy parco el oriental). El trabajo se hizo con terneros Holando Argentino de guachera y fué muy interesante.
Un mes nos pasamos entre acupuntos y giros de agujas.

viernes, 1 de octubre de 2010

Salud y medicina

Fue hace poco. Era un día de mucho sol y terminé de revisar una tropa de novillos casi a mediodía. De vuelta para San Manuel me dieron ganas de parar a tomar mate, así que elegí un buen lugar y debajo de unas plantitas prendí un fuego con cardos secos y ramitas, y me calenté el agua en la tiznada. Después me senté contra el alambrado. Tranquilo.
En eso estaba cuando se acercó por el potrero de avena muy pelado, el enorme zaino de Julián.
-¿Cómo anda dotor?-
-¡Ya lo ves Mandioca! ¡Descansando un rato!-
-¡Usté sí que se pasa una buena vida! ¿Eh?-
-La verdad es que no me puedo quejar. Hago lo que me gusta y mi familia y yo estamos sanos ¿Qué más puedo pedir?-
-¡Uh! Si es por pedir-… dijo Mandioca –Mi patrón siempre está desconforme. Quiere mas plata, mas salud, mas herramientas, mas viajes, mas autos… ¡Que se yó! A veces me da lástima. Ahora anda asustado porque cumplió 50 años y está hace tiempo meta hacerse análisis y controles. Y tanto jode que al final algo le van a encontrar-
-Eso es verdad- Le dije -Hay métodos de diagnóstico tan sensibles que te pueden detectar cualquier cosita que tengas. Y entonces agarrate. Porque atrás de eso vienen los tratamientos de por vida. Que la presión, que el colesterol, que los nervios, que las piernas, que la columna y ahí quedas enganchado-
¡Que lo parió! Exclamó Mandioca
Lo miré y me reí mientras tomaba un mate.
-¿Por qué se ríe dotor?-
-Porque eso decía un perro famoso con un nombre parecido al tuyo. El perro Mendieta. Y te contaba que es así nomás. En el tema de salud los humanos hemos pasado desde el extremo de casi no tener atención médica, a estar sometidos a estudios cada vez más caros y complejos, con instrumentos que valen fortunas y que hay que amortizar, y donde el médico clínico ha pasado a ser casi despreciado, cuando es el más valioso especialista del sistema-
-¡A la pelota dotor! Como se calienta hablando de esto-
-¡Y si Mandioca! ¿Querés que te diga una cosa? Me gustaría que pudiéramos volver a las cosas simples-
-¿Y por qué no pueden?-
-¡Porque ya nos subimos al tren y allá vamos!-
-¿Adonde van?-
-La verdad es que no sé Mandioca-
Y mientras decía esto terminé de vaciar el mate, apagué el fuego, cargué las cosas y seguí viaje después de despedirme de mi amigo.