viernes, 24 de febrero de 2012

Feto macerado

La enorme vaca Holando Argentino apenas llegó hasta el corral donde la encerraron para que la revisara. Estaba en la etapa de preparto, y por los registros, le faltaban 20 días para tener su criatura.

Pero estaba enferma. Tenía el abdomen tremendamente abultado, la respiración estertorosa y gran dificultad para moverse.

Le hice una revisación y palpé cosas extrañas en su panza así que decidí hacer una cesárea. En cuanto incidí la pared abdominal y luego el peritoneo, salieron en un chorro sanguinolento, unos 40 litros de líquido, que hicieron el barro que se ve en la foto. Después acomodé el útero, y al abrirlo, aparecieron partes del feto que fuí sacando de a poco, mientras los curiosos que hasta ese entonces me charlaban, se retiraron prudentemente al sentir el fuerte olor a podrido de aquello que quedó ahí tirado al costado de la pobre mamá.

¡Cosas que pasan!

miércoles, 22 de febrero de 2012

Cruzando la raya

Recién vino el cura del pueblo a comprar alimento para sus gatos.
Me contó que ayer le fue a dar la unción de los enfermos a un vecino del pueblo que está muy jodidito. El hombre rezó mucho. Estaba contento. Cuando se despidieron, lo saludaba con la mano y todo alegre le decía: -¡Me voy padre! ¡Nos vemos!-
-¡Qué bueno! ¿No?- Le dije -¡Irse así de feliz!-
-¡Que te parece! Lo que pasa es que muchos tienen miedo, pero no se dan cuenta que en cualquier momento la muerte nos agarra de la mano y nos lleva-
¡Uh! Que tema.

martes, 21 de febrero de 2012

Del domingo al lunes

El domingo fuimos a la playa en Mar del Plata. Calor, autos, tránsito insoportable, gente de todos los calibres, montones de personas sobre la arena, viento del oeste bastante fuerte y molesto, mar peligroso por un canal pegado a la costa, vendedores de todo tipo de cosas a los gritos entre las sombrillas, desubicados tratando de paletear sin herir a nadie y regreso en caravana interminable por la costa.
Ayer lunes abrí la veterinaria para no quedar pegado con este feriado, para mí, sin fundamento. El pueblo en calma, los pocos autos que pasan frente al local marchan despacio, algunos chicos en bici y otros a pie van en manada hasta la pileta. Charlé un rato en el almacén y salude unos cuantos. Después de comer una siestita y vuelta al trabajo.
Linda la vida en el pueblo.

lunes, 20 de febrero de 2012

Tierras cariocas





Siempre me pasa lo mismo. Y esta vez, en Brasil, no fue la excepción. Cada vez que ando de viaje disfruto mirando animales, árboles y plantas nuevos para mí y tratando de descubrir secretos de otras geografías.
Ahora encontré peces pequeños de colores que me acompañaban mientras nadaba tranquilamente cerca de la playa, algunos pájaros que nunca había visto, como esos del tamaño de un tordo, de color gris por arriba y amarillo en el pecho, y con el pico rojo y negro, o alguna iguana pinchuda bien distinta a las de nuestras sierras. Y sembradíos de arroz en cantidades, y cultivos de mejillones y ostras en lagos cerca del mar, y morros cubiertos de vegetación selvática con flores de todos colores, insectos tremendos por lo grandes y vistosos, y delfines amontonados cerca de los botes pesqueros esperando algún desperdicio.
Cuando el micro paró en la banquina por un desperfecto menor y me bajé a tomar mate a la sombra de unos árboles, de pronto se me apareció una búfala de las de tambo y me preguntó que me parecía su país.
-Impresionante la fuerza de la naturaleza tropical. Me gustaría poder conocerlo más- Le dije.
-¡Y entonces tendrá que volver, amigo!-
-¡Ojalá!- Le contesté.




viernes, 3 de febrero de 2012

¡Ver para saber!

Esta mañana hicimos la necropsia a dos novillos de feed lot que aparecieron muertos cuando el encargado llegó bien temprano a darles de comer.
Hay enfermedades comunes en estas explotaciones como neumonías y algunos disturbios digestivos, y cuando aparecen dos animales muertos en un mismo corral uno tiende a pensar que es un único problema. Pero ahí está la naturaleza para recordarnos que no debemos prejuzgar.
El primero tenía lindísimas lesiones de peritonitis, después de que un alambre le perforara el abomaso; y el otro, inesperadamente, presentaba signos de un golpe tremendo en el abdomen. Después de algunas averiguaciones, supimos que ayer había entrado una máquina grande a terraplenar las bebidas. Vieron que los novillos, curiosos, revoloteaban atrás del artefacto. Es casi seguro que la víctima se le cruzó al aparato y así terminó.



Estas son las claras señales del golpe que recibió el candidato.


Acá vemos como quedó el intestino del animal con peritonitis.